Suscribite y recibí tu workbook de amor propio gratuito directo en tu correo, además de otras cositas inspiradoras una vez al mes, ¡todo hecho con amor para que sigás floreciendo! 😍 

Tres consejos sencillos para ser tu mejor amiga – ¡y cómo ponerlos en práctica!

¿Tenés paz?

Paz es lo que queremos sentir todas, paz con la mujer que vemos en el espejo. ¿Por qué será que generalmente con otras personas podemos ser esa mejor amiga que apoya, que tiene algo esperanzador que decir, que no juzga, que es empática… pero con nosotras mismas somos nuestra más ingrata crítica y juez?

Bueno, la verdad es que así hemos ido aprendiendo. Nadie nos mostró desde pequeñas a ser nuestra mejor amiga. Invertimos tiempo, energía, dinero, emociones, en conocer a otras personas y cultivar amistades especiales con los demás. Dejamos de poner atención a nuestro espíritu y a nuestra alma, y caemos en una separación, es un abismo donde quienes en realidad somos queda olvidado, y nos definimos por lo que se supone que debemos ser, pero eso nunca da resultados agradables… De ser así seríamos las personasmás felices, plenas y saludables del mundo.

Nos enseñaron a ver hacia afuera, pero muy poco a ver hacia adentro.

Difícilmente hemos tenido el ejemplo de una mujer cercana que sea su propia mejor amiga. Tal vez veíamos a nuestras mamás o tías diciendo que estaban muy gordas y tapándose en la playa porque les daba vergüenza su cuerpo. A nuestras hermanas mayores y sus compañeras hablando sobre lo feas que se sentían y quejándose de sí mismas. A las modelos de revistas teniendo siempre un mismo tipo de cuerpo -que además tenía que ser modificado por computadora porque aún así no era perfecto. A las actrices las veíamos repitiendo diálogos que reafirmaban que el amor, el éxito, la felicidad y la estabilidad dependían de una cara, un cuerpo, una personalidad y un trabajo específicos, de molde. Siempre algo faltaba, nunca era suficiente.

Y así, estereotipos van, estereotipos vienen y nosotras, de tanto escuchar y ver estas cosas, nos las creímos, las interiorizamos, las tomamos como la verdad absoluta. Se nos torció la realidad y nadie nos avisó. Se nos distorsionó nuestra auto imagen, y nadie nos advirtió. Le dimos de comer a nuestra crítica interna, nos hicimos enemigas de nosotras mismas, y no nos dimos cuenta. Hasta que un día nos sentimos tan infelices, tan frustradas y tan perdidas que tuvimos que preguntarnos qué era lo que estaba pasando y cómo podíamos cambiarlo.

LA BUENA NOTICIA: ¡PODEMOS CAMBIARLO! La búsqueda en que estamos todas por sentirnos en paz, plenas, serenas, livianas, empieza adentro, en nuestra mente, nuestro corazón, nuestra energía.

3 consejos súper sencillos para empezar a ser tu mejor amiga (¡y 3 maneras de ponerlos en práctica!)

Te comparto tres consejos para iniciar la relación más importante de tu vida y conocer mejor a la súper mujer que sos (BFF’s, anyone?!).

CONSEJO # 1 – Ve hacia adentro: Todo empieza por conocer a esa mujer que ves en el espejo, pero que suele ser una extraña: con un cuerpo que no conozco, que no me gusta, que no “debería” de ser; con una cara que me avergüenza, me desagrada, me acompleja; con pensamientos que me destruyen en lugar de construirme; con emociones que no comprendo y que no tomo el tiempo de comprender. Hacete preguntas, salí al cine o a tomar café sola y dialogá con esa vocecita (¿o vocezota?) interna que es tu maestra y amiga. Hablate como cuando salís con alguien nuevo que estás muriendo por conocer 😍

CONSEJO # 2 – No te juzgués: Cuando decidimos conocernos sin juzgarnos, sin reprocharnos, sin resentimientos ni expectativas, sin aferrarnos a ninguna idea preconcebida de “quién debemos ser”, entonces podemos ver nuestra esencia. Y cuando empezamos a conocer nuestra esencia de esta forma, es inevitable sentir cómo se van desarrollando la auto-aceptación, el amor propio, el poder de ser una misma. Y nos volvemos cada vez más fuertes, cada vez más empoderadas, cada vez más seguras, cada vez más felices. Cuando estés en este proceso de conocerte no te vayás por la vía conocida de “qué ridícula que soy, no soy interesante, qué aburrida, qué loca, estoy mal” y demás blah-blah’s. ¿De qué te sirven esos juicios, really?

CONSEJO # 3 – Date lo mejor: Sé amorosa y tierna, bondadosa y amigable con vos misma. Sé agradecida y respetuosa, gentil y cuidadosa con vos misma. Sé divertida y graciosa, frágil y empática con vos misma. Sé compasiva y serena, paciente y balanceada con vos misma. En resumen: ¡sé la persona que serías con tu mejor amiga!

¿Cómo lo hago?

Tranquila, I’ve got you covered! Aquí te van otras tres ideas bien sencillas para accionar lo que hablamos. Disclaimer: Lo sencillo no necesariamente es fácil, pero es posible -¡y vale TODO el esfuerzo!

Hacé una pausa

1. Donde quiera y como quiera que estés, cuando te das cuenta de que estás con este torbellino destructivo de pensamientos, cerrá tus ojos y tomá tres respiraciones profundas y tranquilas, sintiendo cómo la Vida te llena cada vez que respirás. ¡La Vida te ama!

2. Ahora, imaginá ese torbellino, y repetí para vos misma: “Yo soy”. Mientras lo repetís visualizá cómo ese torbellino se disipa y podés ver el cielo claro, azul, tranquilo. Ese cielo sos vos, es tu esencia, tu espíritu. Decir “Yo soy” te va a recordar que YA SOS. O sea, no tenés que buscar ser nada más. Aquí y ahora ya sos, y sos más que suficiente.

3. Podés salir de tu estado de meditación cuando querás, haciendo tres respiraciones profundas nuevamente. ¡Date gracias por hacer una pausa y ser gentil con vos misma!

4. Continuá tu día activamente transformando y sustituyendo esos pensamientos por otros amorosos y gentiles, como: Soy más que suficiente, Gracias por mi proceso, Estoy aprendiendo, Estoy a salvo, Me amo así como soy, Merezco lo mejor del mundo, Merezco sentirme bien, Soy amor, y cualquier otra afirmación que surja de tu corazón y te ayude a regresar a tu centro, a vos.

✨ Si estás en un lugar público o te es difícil parar para hacer esta pequeña meditación, ¡no hay problema! Podés hacerla igualito sólo que con los ojos abiertos, ahí en tu mente, en silencio. La idea es hacer algo fácil y sencillo que te vuelva a conectar con vos misma.

Observate 👸 

¿Le tenés miedo al espejo? Creo que más bien le tenés miedo a tu potencial y a tu luz, porque aprendiste a negarte a vos misma. Cortá eso de raíz, tu reflejo está deseando que descubrás esa luz que tenés, y el miedo lo único que hace es enterrarte más y más en ese pantano de inseguridades. Mirá con detenimiento tu cara, tu pelo, tus senos, tus manos, tus brazos, tus piernas, tu sexo, tus pies. Tus ojos. ¿Qué regalos te da tu cuerpo? ¿Por qué estás agradecida con él? ¿Qué quisieras decirle? ¿Qué quisiera decirte tu cuerpo a vos?¿Cuáles estereotipos socioculturales están calando en tu manera de verte? ¿Qué quieren transmitirte tus ojos? Enfocate en la luz. Enfocate en tu luz.

Escribí 📒 Tené un cuaderno o libreta que sea especial para vos, donde escribás todos estos pensamientos y viviencias. Tenerlo por escrito hace que sea más tangible, que sea más fácil conocerte. Además, en un tiempo te va a permitir ver tu evolución como mujer y como tu propia mejor amiga. ¡Es lindísimo, y una herramienta increíble para conscientemente mirar lo que pensás, lo que sentís, tu diálogo con vos misma. ¿Qué pasa en tu fuero interno? Escribilo, cuestionalo, reflexioná sobre lo que surja.

Recordá: Sos digna de recibir amor, empezando por el tuyo. #SoyMiBFF 💓

¿Te gustó este post? ¿Te ayudó? ¿Cuáles consejos vas a poner en práctica de primero? ¡Contame!

¡Mucho amor!
signature
share
5

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *